Organizado por la Secretaría Ejecutiva de Artes Escénicas del Ministerio, el esperado encuentro regresa a la presencialidad con montajes, talleres y diálogos en espacios de distintas regiones del país. Bajo la mirada curatorial y artística de Carla Zúñiga y Bosco Cayo, la Muestra de este año, además de celebrar sus 20 ediciones, incluye actividades gratuitas que apuntaron a poner en valor a las obras y a quienes han participado a lo largo su historia.

“Para el Gobierno la cultura y la reactivación del sector es una prioridad. Por eso desde un inicio de nuestra administración hemos desplegado un trabajo interministerial que nos ha permitido generar una serie de medidas y acciones concretas que apuntan a recuperar el ecosistema cultural en su totalidad y diversidad. Hoy la Muestra Nacional de Dramaturgia, un espacio que ha acompañado el desarrollo y parte de la historia reciente del teatro chileno, vuelve a la presencialidad y a los escenarios. Por eso, como Ministerio de las Culturas estamos muy contentos de volver a la presencialidad de este espacio reflexivo que destaca las obras, propuestas artísticas y a quienes las crean”, afirmó la ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Julieta Brodsky Hernández.

 

Esta versión de la Muestra estuvo atravesada por una óptica trans, buscando especialmente indagar en cómo este concepto está cambia y resignifica  la escritura dramática en la actualidad. Es por eso que esta edición tuvo en un lugar central a la reflexión en torno a aquellas prácticas y discursos que por largo tiempo han invisibilizado a otras identidades, voces y cuerpos dentro de la escena teatral, y que sin duda son parte de las preocupaciones que están levantado muchos creadores contemporáneos.

«El mundo ha cambiado y la dramaturgia también se ha ido transformando. La Muestra de Dramaturgia Nacional contiene uno de los pocos registros de esa transformación. De 146 textos ganadores a lo largo de las 20 versiones, solamente 37 han sido escritos por mujeres, dando cuenta del largo camino que aún queda por recorrer para conseguir la equidad y la igualdad de género. Son las mujeres y las disidencias de las artes escénicas quienes han trabajado incansablemente por la erradicación de la violencia e injusticias en nuestro sector, y es a quienes queremos agradecer especialmente en esta edición», dicen Carla Zúñiga y Bosco Cayo, quienes asumieron la dirección integral.

Dentro de las actividades que contempló esta versión estuvo el homenaje a Sandra Cepeda, primera mujer en ganar la Muestra Nacional de Dramaturgia con su texto «Nina» (1995). La programación incluyó, además, espacios de diálogo con teóricos y activistas LGTBIQ+ como Jorge Díaz, Anastasia Benavente y Esther Margaritas.